+34 91 675 58 54 | +34 685 913 772 info@amicoproyectos.com

Trabajar en un coworking es una opción cada vez más extendida para quienes necesitan un espacio laboral que les ofrezca posibilidades pudiendo compartir gastos y establecer sinergias con otros proyectos. Sin embargo, para sacar el máximo provecho de estos espacios, se deben conocer las claves para diseñar un coworking útil y polivalente.

Por eso, nos hemos puesto a analizar las líneas a seguir para saber cómo diseñar un coworking adaptable, práctico y que fomente un buen ambiente de trabajo.

Lo que hay que tener en cuenta para diseñar un coworking

Antes de entrar de lleno en los consejos que te ayudarán a diseñar un coworking totalmente adaptado, vamos a establecer la visión general que se debe tener en cuenta para lanzarse al diseño de estos espacios de trabajo compartido.

Aunque un coworking debe ofrecer múltiples posibilidades, no se puede perder de vista que es esencialmente un lugar de trabajo. Por tanto, la base de su diseño debe ser la accesibilidad a recursos básicos para el trabajo que se desempeña, como es en estos casos encontrar un local en una zona tranquila y que cuente con una instalación eléctrica que permita ubicar múltiples puntos de acceso a internet.

La elección del local será fundamental para conseguir que el coworking realmente pueda conseguir su objetivo de ofrecer un lugar de trabajo agradable y, una vez que se haya encontrado, ya podemos pasar a valorar los fundamentos para  saber cómo diseñar un coworking perfecto.

Cómo diseñar un coworking: 6 consejos clave

A continuación, vamos a ofrecer soluciones genéricas que pueden atribuirse a cualquier tipo de coworking. Sin embargo, en cada diseño será importante adaptar cada una de ellas al presupuesto con que se cuente y buscar una línea estética homogénea para crear un diseño uniforme que genere el ambiente propicio para la concentración y productividad.

1. Instalar un suelo técnico elevado

El suelo o pavimento técnico es uno de los trucos esenciales que facilitarán en gran medida el diseño de un coworking. Este consiste en la instalación de un suelo que deja un espacio con el pavimento original del local por el que se pueden deslizar instalaciones eléctricas que permitan ubicar puestos de trabajo en cualquier distribución.

Asimismo, permite instalar salidas eléctricas y multimedia con múltiples fines sin interrumpir la estética del local.

2. Una distribución diferenciada y práctica

Un diseño de un coworking modelo no se basa en una o varias salas con puestos de trabajo, sino que debe incluir en su distribución áreas de descanso, salas de reuniones así como recibidor, aseos e incluso una pequeña cocina. La distribución de estos espacios debe ser, además, lo más práctica y diferenciada posible. 

Al fin y al cabo, el trabajo en un espacio compartido debe permitir que un autónomo que trabaja individualmente no vea su trabajo interrumpido por la reunión de un equipo. Por tanto, las salas de puestos de trabajo deben estar alejadas tanto de la entrada como de las salas de reuniones, y estas últimas insonorizadas.

Asimismo, los puestos de trabajo pueden contar con elementos divisorios como mamparas de oficina, mientras que las salas comunes y de reuniones deben ofrecer amplias mesas y medios audiovisuales. Pero no nos adelantemos a la siguiente clave para diseñar un coworking: el mobiliario.

3. Mobiliario práctico y ergonómico, pero con diseño

El mobiliario de oficina de un coworking debe estar pensado para ofrecer un espacio cómodo con todas las facilidades para una buena calidad laboral. Esto significa instalar mesas y puestos de trabajo amplios, optar por sillas ergonómicas y ofrecer sitio de sobra para el archivo de documentos o material de trabajo.

Asimismo, es importante contar con equipo como impresoras, fotocopiadoras, pantallas y proyectores, sin olvidar por ello los electrodomésticos de las zonas de descanso o comida como microondas o cafetera.

Además, estas zonas de descanso también deben ofrecer sofás, mesas bajas y espacios donde guardar objetos del día a día.

4. La iluminación en un coworking

Como es natural, un coworking debe definirse por contar con una iluminación de gran presencia que ayude a trabajar con la mayor comodidad. Para ello, además de la iluminación general de las salas, se pueden instalar lámparas en cada puesto de trabajo.

5. Decoración, color y estética

La estética es una parte más importante de lo que puede parecer al diseñar un coworking. Y es que esta debe ser neutra pero agradable, consiguiendo propiciar una atmósfera tranquila sin resultar demasiado anodina.

Para ello, optar por un color neutro como base y añadir 1 ó 2 colores como acento al mismo, buscando una combinación equilibrada, es una opción ideal. Las combinaciones entre el blanco o beige con tonos de azul o verde son una opción. Recuerda dejar siempre los elementos más coloridos para las zonas de relax.

6. Deja espacio para modificaciones en el coworking

Por último, siempre es buena idea dejar un margen de maniobra en el diseño de tu coworking para necesidades que puedan surgir. Esto quiere decir que no todas las salas han de tener una razón de ser específica: no hay que “rellenar todos los huecos”.

Así, conseguimos que el coworking permita cierto margen de maniobra para quienes lo utilizan, consiguiendo también que sea un lugar más adaptable a posibles exigencias laborales que se pueden cubrir conforme se vayan descubriendo.

Teniendo todo esto en cuenta, seguro que tu idea de cómo diseñar un coworking será todo un éxito.