Aventurarse a abrir un negocio supone trabajar duro para tener éxito, es decir, acaparar clientes, convencerles de que el producto es bueno, fidelizarlos. En definitiva, que compren para garantizar las ganancias y la viabilidad del negocio.

Todo parte, claro, de lo que se les ofrezca, que tenga la calidad suficiente a un precio asequible. Producto y precios, de hecho, son dos factores clave a definir en un plan de negocio, así como el público objetivo al que se dirige aquello que se vende.

El lugar en el que está ubicada la oficina también influye, así como la capacidad de sus responsables para darle visibilidad, por ejemplo, a través de las redes sociales y otras estrategias de marketing online. Pero hay más.

Limpieza
La imagen que ofrezca el local resulta clave, traslada al cliente información mucho antes de que se aproxime al género, desde el mismo escaparate antes de entrar. La experiencia no le resultará satisfactoria si siente que no está en el sitio adecuado, por muy buena relación calidad-precio que tenga lo que se están vendiendo.

Decoración acorde y personalizada
La estética del local, por lo tanto, es uno de los parámetros que más consideran quienes entran en una tienda u oficina. De ello se desprende que no basta solo con que esté limpia, también debe trasladar un mensaje que vaya en consonancia con la filosofía de la empresa. Y, para ello, la mejor herramienta es la decoración.

Blindaje ante los imprevistos
Los imprevistos también afectan al local, y pueden afectar a la imagen que se traslada al cliente. En un mercado tan competitivo y exigente, con un cliente empoderado gracias a Internet y acostumbrado a tenerlo todo al momento, hay que intentar tenerlo todo bajo control. O, al menos, lo que se pueda.

Personal motivado y especializado
Buena estética de la tienda, buen producto y a buen precio. ¿Se podría decir que el local ya lo tiene todo para que los productos o servicios se vendan? En gran parte sí, pero aún hay algo muy importante: el trato que se le proporciona al cliente.

Buena gestión y administración
Organizarse y planificar es fundamental. Hoy día la tecnología ha facilitado esta labor, y existen apps de gestión que pueden resultar sumamente útiles.